A los alumnos:

En estos días, se nos presenta un desafío por procurar mantener la educación universitaria publica de nuestro país en un  marco justo, democrático, inclusivo, transformador y comprometido con la sociedad. 

Un marco que se viene construyendo desde hace 100 años, no sin vaivenes y retrocesos, pero que hoy procura cada día aumentar tanto su calidad académica como su compromiso social, entendiendo que el acceso a la universidad es un "derecho" para sus ciudadanos y una necesidad para el desarrollo del país.
Estamos frente a una coyuntura donde enfrentamos una estrategia sorda, ciega y muda, que pretende producir, por la vía del ajuste presupuestario, las condiciones materiales y políticas  para facilitar la aceptación “voluntaria” de programas que conllevan cambios estructurales en el sistema. Estrategia que abandona completamente la idea de un “derecho a la universidad”, para sustituirla por la visión de una prestación de servicios, y reemplaza el objetivo de expandir y fortalecer el sistema por la pretensión de segmentarlo para viabilizar la instalación de una lógica mercantil

Pocas instituciones de nuestro país tienen la eficiencia de la universidad pública, que con recursos más que escasos y muchos menores que los que destinan otros países, viene generando profesionales más que respetables y bien ponderados en todo el mundo.

Que debe y puede mejorarse ... seguro y siempre, pero por algo otras sociedades de nuestra región envidian y anhelan un sistema de educación superior como el que tenemos, que apalanca el desarrollo y la movilidad social.
Nosotros, los profesores titulares del taller entendemos que no somos los dueños de la cátedra, sino que cada uno de nosotros es solo un miembro más de este grupo que se esfuerza y compromete para llevar adelante esta propuesta.
Algunos tendremos responsabilidades más significativas que otros, pero solo es cuestión de tiempos y posibilidades, todos los integrantes de la cátedra son indispensables y el futuro de la misma depende de todos.
Queremos comunicarles que en reunión  de cátedra realizada el viernes pasado se analizo el marco de la situación y definimos una posición.

Celebramos como positiva la confluencia de las estructuras gremiales del sector Adulp, Conadu, Conadu historica , Fedun y otras, para generar acciones en conjunto, esperando que se mantenga en el tiempo y se consolide.


Entendemos como positiva la consulta a las bases, pero creemos que un paro sin límites y sin un plan de fondo no tiene otro sentido que el aislamiento. Queremos que se articule un plan de lucha que nos mantenga en nuestro rol, enseñando y en contacto con los alumnos y junto a ellos defender la universidad pública y gratuita.


Frente a la reducción presupuestaria, demora de partidas, falta de inversión en obras, cancelación de proyectos de investigación y el retraso salarial escandaloso, no podemos mirar para otro lado simular que no pasa nada y aceptar con el silencio el descalabro de la universidad pública.


Entendemos que sería necesario procurar que todo el cuerpo docente de la facultad actúe armónicamente por lo que pretendemos generar un canal de comunicación con el cuerpo de delegados gremiales de la FAU con el propósito no solo de estar informados sino también expresar nuestros puntos de vista de forma orgánica. Para ello elegiremos a nuestros delegados.


Por lo tanto adherimos al no inicio de clases desde el día 6 y hasta el 10 agosto, donde se definirán los pasos a seguir. 

Entonces  este viernes 10/08 no se tomaran exámenes finales, ni parciales, ni se dictaran las clases ordinarias.
Pero estaremos en las aulas, y esperamos a los alumnos para ayudarlos con el desarrollo de sus trabajos; como también para debatir en conjunto la visión de este crítico momento, las responsabilidades que todos debemos asumir y los caminos a seguir.

Un abrazo todos


La Cátedra